Pastoral


Día la Paz

El objetivo de nuestro proyecto pastoral no es transmitir unos conocimientos, ni una doctrina sino educar a la persona, desarrollar en ella sus dimensiones profundamente humanas, y al mismo tiempo, cristianas. La acción pastoral da sentido a toda nuestra tarea educativa.

Por ello nuestro Centro pone un especial acento en:

        •     Formación en valores
        •     Formación religiosa sistemática
        •     Formación social
        •     Apertura a la trascendencia

 Durante este curso 2017-18, seguiremos trabajando el valor de la LIBERTAD. El curso pasado intentamos

formar el corazón para que cada persona pudiera elegir lo mejor para todos. Ahora se trataría de ver

PARA QUÉ ELEGIMOS; el para qué de la libertad, que no es otro que el COMPROMISO CON TODOS,

especialmente con los más débiles, vulnerables, los que sufren por cualquier causa, los que viven la

injusticia…. En este segundo curso lo que queremos es contemplar, escuchar, acompañar,

apasionarse, ser compasivo, tomar aliento… pero a la vez movilizarse, actuar, luchar por la justicia,

comprometerse con la realidad, con la gente, con la vida. Es decir: ACTUAR, COMPROMETERTE,

PREFERIR LO MEJOR PARA CADA UNO.

Hay que actuar… ¡la tierra y las personas te esperan!.

 

DALE LA VUELTA COM+PASIÓN

 

Queremos ser personas compasivas que contemplan la realidad y se comprometen con ella, intentando –

desde lo que somos, poniendo en juego lo mejor- dar la vuelta a esa realidad donde hay injusticia, tristeza,

soledad, dolor, pobreza… queremos ser como el samaritano de la parábola. Queremos darle la vuelta al

estilo de Jesús. Para ello estas palabras son importantes: Con+templar, Com+prometerte, Con+migo...

 

 

1.      EXPLICACIÓN DEL LEMA

Se busca gente…

El mundo que nos rodea, cerca y lejos, espera nuestro compromiso. Porque el mundo sufre,

muchas personas sufren, la tierra sufre… y necesitan de nosotros y de nuestra elección para vivir

mejor.

Esta frase, lema de Manos Unidas de su campaña 2017, nos ayudó a centrarnos en que hay

que dar la vuelta a la realidad: El mundo no necesita más comida. Necesita más gente

comprometida. 

Se busca gente…que esté dispuesta a “darle la vuelta” …

Estamos convencidos de que otro mundo es posible. Que tenemos que cambiar nuestro

lenguaje, nuestra forma de mirar el mundo, de relacionarnos con él… es necesario hacer algo, darle la

vuelta al mundo o a nosotros, para poder dar una respuesta.

Hay muchas personas en todo el mundo “dando la vuelta” a las situaciones, ideando diseños

innovadores para mejorar las condiciones de vida de las poblaciones más vulnerables de nuestro

planeta: Inventos, ideas que cambian vidas. Manos, sonrisas, tiempo, trabajo, confianza, ideas,

cambios de consumo… cosas sencillas que pueden ayudar a mejorar las vidas de miles de personas.

En el mundo, especialmente en algunos países, reaparecen diversas formas de guerras y

enfrentamientos, racismo, xenofobia, homofobia, violencia de género… en nuestro país surgen faltas

de respeto desde uno u otro lado…

Los cristianos debemos insistimos en nuestra propuesta. Lo que queremos es darle la vuelta al

estilo de Jesús. Su estilo es siempre reconocer al otro, sanar las heridas, construir puentes,

estrechar lazos y ayudarnos «mutuamente a llevar las cargas» (Ga 6,2).

¿Por qué no nos unimos? ¿Por qué no te unes? Se busca gente…

¿Cómo podemos “darle la vuelta?

Para darle la vuelta a las situaciones difíciles, a la injusticia, a la tristeza y soledad, al hambre, a la

pobreza… al mundo, lo primero que hay que hacer es VER, MIRAR: CON+TEMPLAR.

CON+TEMPLAR

El primer paso para otro mundo posible será ver la realidad tal cual es. Se trata de llegar a

captar la verdad de lo que sucede.

Nos puede pasar como al sacerdote y al levita en la parábola del samaritano. Hay relatos

que funcionan como «colirios sociales» ayudándonos a visibilizar la realidad de la exclusión, otros

sin embargo actúan como fogonazos que deslumbran y ocultan la evidencia del sufrimiento. En la

parábola del buen samaritano, ¿qué relatos configuran la mirada del sacerdote, el levita y el

samaritano?, ¿por qué sólo el último parece “ver” al hombre apaleado y medio muerto? Más aún,

¿por qué en nuestra sociedad hay personas e instituciones que dan un rodeo ante la presencia del

sufrimiento?

En muchas ocasiones viendo, no vemos. A veces nos ponemos vendas en los ojos para que

nuestra mirada no vaya más allá.

Así que el primer reto para cambiar el mundo es ABRIR los OJOS, MIRAR lo que vemos,

CON-TEMPLAR. Con+templar la realidad no sólo es observarla con atención, interés y

detenimiento, sino que supone reflexionar profunda e íntimamente sobre ella y así, de alguna

manera, INVOLUCRARTE en ella, hacerla PARTE DE TI…

 

COM+PASIÓN: ¿Cómo no ayudarlos? ¿Qué otra cosa podíamos hacer?

Siguiendo la parábola del buen samaritano, el segundo paso para dar la vuelta a las

situaciones es com+padecerse.

Eduardo Galeano dice: “El mundo al revés nos enseña a padecer la realidad en lugar de

cambiarla”. Esta es nuestra propuesta. El mundo necesita no sólo nuestras ideas, sino necesita de

nuestra com-pasión.

El 31 de julio de 2006 todos los medios de comunicación llevaron a primera página la noticia

de un centenar de bañistas socorriendo a 88 subsaharianos que arribaron a la playa de la Tejita en

la isla de Tenerife. Los sorprendidos turistas ayudaron a los inmigrantes a bajar del cayuco, les

sentaron en la arena, cambiaron de ropa a los que estaban mojados, les arroparon con sus toallas

y les dieron la comida que llevaban en sus mochilas. A la pregunta de algunos periodistas del

porqué de su reacción, los improvisados samaritanos no encontraban más argumentos que los de

la reacción instintiva: «¿cómo no ayudarlos?, ¿qué otra cosa podíamos hacer?». Y es que, salvo

patologías, ante el sufrimiento ajeno todos los seres humanos reaccionamos con compasión.

Cuando logramos ser honrados con la realidad y ninguna venda nos impide ver el

sufrimiento del otro, la reacción inmediata es la COM+PASIÓN. Como el samaritano, su

com+pasión no se reduce a un mero sentimiento empático, incluye además la acción por aliviar el

sufrimiento del otro y el riesgo de compartir su destino. En poco más de una línea, la parábola del

Samaritano del evangelista Lucas amontona infinidad de acciones: el samaritano se compadece, se

acerca, venda al herido, lo monta en su propia cabalgadura, lo lleva a la posada y lo cuida.

Compadecerse, acercarse, vendar, llevar, cuidar… tejen la red de acciones que definen la ayuda

samaritana.

El término griego (esplagchnisthe) elegido por Lucas para expresar la conmoción del

samaritano ante la visión del sufrimiento, significa abrazar visceralmente, con las propias

entrañas, los sentimientos o la situación del otro. No debemos confundir compasión con lástima. La

compasión comparte el sufrimiento del otro: padece-con. La lástima participa de la conmoción de la

compasión, pero desde la distancia existencial del que se sabe lejos de la situación del que sufre.

La compasión derriba las asimetrías que pueden darse en la relación ayudador-ayudado.

Compadecido y compadecedor se saben igualmente vulnerables. La compasión prevé reciprocidad:

«hoy por ti, mañana por mí». La lástima no contempla verse en el lugar del compadecido, la

relación que establece con él es asimétrica.

La com+pasión nos invita a movernos, a actuar, a COM+PROMETERNOS. No podemos

quedarnos quietos. No podemos no elegir. El tercer paso para “darle la vuelta” es ACTUAR, es

poder contar CON+TIGO.

 

COM+PROMISO /CON+TIGO

Hay personas, instituciones y colectivos que no dan un rodeo ante la presencia del sufrimiento,

gente que hoy están construyendo posadas domésticas donde se alivia el dolor del prójimo y en las

que se vive felizmente.

Que puedan contar con+tigo significa que debes ser consciente de que otro modo de vida es

posible, de que hay lecturas alternativas a la realidad, de que tu mirada y tu forma de relacionarte

debe ser distinto.

El mundo TE NECESITA a TI, y no a otro. A ti, con tus cualidades y tu forma de ser, con tu

vulnerabilidad y tus defectos. Si no pueden contar con+tigo, faltará algo en el mundo sin hacer…

¿Cuento CON+TIGO? ¿Te COM+PROMETES?

   

BEFREE, nuestro papel en blanco, termina el curso con estas palabras

escritas en su interior: libertad, elige, dale la vuelta, com+pasión,

con+promiso, con+tigo…Befree se transforma en un barco y su corazón es el

timón de ese barco. El corazón es desde dónde elegimos, dónde se decide

todo, ahí – en el corazón- está lo que nos moviliza y nos hace actuar…

Ese timón-corazón es el símbolo de nuestra decisión de ir hacia las

situaciones de la realidad que necesitan de nuestra ayuda.

Debes descubrir que tu libertad debe llevarte a elegir transformar la realidad

y tomar conciencia de la necesidad de tu compromiso personal y activo, para

que la realidad cambie. En este compromiso la relación con el otro solo generará cambio si es de igual

a igual.

La mascota se llama   DI +(Dimas), es el corazón de Befree. Tú también debes poner todo tu corazón en

las elecciones cotidianas. Él te ayudará…

DI+ NO TE QUEDES QUIETO, MUEVETE HACIA LO +.

 

 Para EI y EP, el cartel refleja a Di+ oteando el horizonte en busca de alguna situación, alguna tierra a la

que mirar com+pasión, buscar soluciones a su problema y comprometerse, dándole la vuelta a la

situación. A veces es difícil encontrar estas situaciones y elegir tener compasión, porque el mar está bravo,

hay oleaje y eso te impide ver bien. Pero Di+ no se rinde, porque su corazón está lleno de pasión… de

com+pasión. 

El cartel para ESO-Bach expresa la necesidad que tienen el mundo de gente que quiera con+templar y

com+prometerse. Con la letra de la canción, se busca que cada alumno se sienta invitado a ser así:

enganchado a la realidad, valiente, que se pringue, que luche por los demás, que ponga corazón… El

mundo nos espera… ¡¡dale la vuelta com+pasión!!